El
rechazo a trasplantes es un proceso clínico en el cual el sistema inmunitario del receptor de un trasplante ataca al órgano o tejido trasplantado.
Las
causas de este rechazo se deben a que el sistema inmunitario generalmente lo protege a uno de sustancias que pueden ser nocivas tales como microoganismos, toxinas o células cancerígenas.
Estas sustancias dañinas tienen proteínas llamadas
antígenos en su superficie. Tan pronto como estos antígenos ingresan en el cuerpo, el sistema inmunitario los reconoce como extraños y los ataca.
De la misma manera, un órgano que no es compatible puede desencadenar una reacción a una transfusión de sangre o un rechazo de trasplante. Para ayudar a prevenir esta reacción, los médicos "tipifican" tanto al donante del órgano como a la persona que lo está recibiendo. Cuanto más similares sean los antígenos entre el donante y receptor, menos será la probabilidad de que el órgano sea rechazado.
Aunque la tipificación del órgano o tejido del donante asegura que sea lo más similar posible a los del receptor, lo compatibilidad generalmente no es perfecta. Ninguna persona tiene antígenos idénticos a otra, exceptuando a los gemelos idénticos.
Los médicos emplean una variedad de fármacos para inhibir el sistema inmunitario e impedir el ataque del órgano recientemente trasplantado cuando la compatibilidad de ese órgano no es cercana. Si estos fármacos no se utilizan, el cuerpo casi siempre lanzará una respuesta inmunitaria y destruirá el tejido exogeno.
Sin embargo, se presentan algunas excepciones. Los trasplantes de córnea rara vez sufren un rechazo debido a que carecen del suministro del riego sanguíneo. Las células inmunológicas y los anticuerpos no pueden llegar a la córnea para causar el rechazo.
Hay tres tipos de rechazo:
- El rechazo hiperagudo ocurre unos pocos minutos después del trasplante, si los antígenos son complentamente incompatibles. El tejido se debe retirar enseguida para que el receptor no muera. Por ejemplo, este tipo de rechazo se observa cuando a un receptor se le da el tipo de sangre equivocado.
- El rechazo agudo puede ocurrir en cualquier momento desde la primera semana después del trasplante hasta tres meses después. Toda persona tiene algún grado de rechazo agudo.
- El rechazo crónico tiene lugar durante muchos años. La respuesta inmunitaria constante del cuerpo contra el nuevo órgano lentamente daña los tejidos u órganos trasplantados.
INTERESANTE:
Recientemente (16 de mayo 2011) y gracias a un microscopio muy potente, el fenómeno del rechazo fue filmado en el nivel celular en ratones. Los vídeos obtenidos ratifican la importancia del papel de las células del receptor y ayudaran a diseñar nuevos tratamientos anti-rechazo.
Un equipo de inmunólogos en el
Instituto Pasteur y los
investicadores del Inserm han observado, a traves de un microscopio de gran alcance, el ballet llevado a cabo por células del sistema inmunitario durante el rechazo de un injerto celular. Las imágenes que se han filmado sirven para entender mejor la acción del sistema inmunitario en la reacción del cuerpo (para ver el vídeo, visite
http://www.inserm.fr/actualites/rubriques/actualites-recherche/le-rejet-de-greffe-visualise-en-direct ).Una fuente de esperanza para luchar mejor mañana contra el rechazo de los implantes.
Cualquier trasplante de órganos plantea riesgos significativos. incluida la de rechazar el órgano extraño por el cuerpo del receptor. "(...)
El procesode rechazo es debido al ataque por el sistema inmunitario del receptor del ingerto", dicen los autores del artículo publicado en la revista
Nature Medicne. Y a pesar de la terapia inmunopresora administrada al sistema inmunológico el paciente todavía tiene éxito en muchos casos en su tarea de ignorar y rechazar el órgano nuevo.
El rechazo es constantemente estimulado.
el equipo de
Philippe Bousso y
Suzanna Celli trató de entender el por qué de este fenómeno. Gracias a la tecnología de un potente microscopio (de dos fotones), pudo filmarse el proceso de rechazo celular del injerto de piel en un ratón. Las quince tomas, con una duración de entre 5 y 10 segundos cada una, "
indican que las células del receptor participan en el rechazo. Capturan trozos- antígenos- del injerto para hacer llegar a las células asesinas (células K) del sistema inmunitario del receptor". El fenómeno del rechazo es estimulado de forma continua, hasta el total rechazo delinjerto.
¿Qué espectaticas abre esta investigación?
Podrían ser espectaculares. El descubrimiento podría conducir al desarrollo de tratamientos basados en bloquear el flujo hacia y desde estas células, concluyen los autores.